miércoles, 16 de julio de 2014

Tarta huevos de dragón (Juego de tronos)




Y, después de tantos meses de silencio, ¡Vuelvo!

Pero, tranquilos, que no vuelvo con las manos vacías. De hecho, lo que traigo hoy ha necesitado de varios pares de manos para poder moverse… y es que no es para menos, porque un cofre con huevos de dragón que no pese, ¡vaya cofre de huevos de dragón!




Y es que en estos meses de silencio me he visto envuelta en varios asuntos, uno de ellos una boda bastante poco convencional de unos amigos, de temática Juego de tronos / Señor de los anillos,  para la cual me encargaron esta tarta. Los novios aún no lo saben, pero eso es otra historia… de hecho, ellos piensan que me han encargado “un par de tartas pequeñas sencillitas porque no tengo mucho tiempo para ponerme original ni moldes suficientemente grandes para una tarta de 35 invitados”.

Pues eso, que esta tarta es la que más me ha costado después de mi tarta de boda de tres pisos. (Al final, por una cosa o por otra, ¡las bodas siempre me dan trabajo!). Porque cuando oí lo que me intentaron encargar, fui consciente de la que se me venía encima… me recordaba a esos programas de tartas de la tele, esos en los que hacen unas tartas enormes con formas híper-extrañas, en los que llega una  novia excéntrico que dice: “pues yo quiero una tarta que sea como una torre Eiffel pero con una patata en lo alto, y encima de la patata otra torre Eiffel”, y en los que el novio nunca opina…


Y ya me parecía complicado tener que hacer huevos-tarta, tallando cual escultor, cuando resulta que hay un huevo negro con destellos rojos… ¡negro con destellos rojos!

Pero, aunque parecía imposible, aquí está: unos cuantos kg de fondant, otros tantos de ingredientes varios y tantas horas con ella que ya se ha convertido en uno más de mi familia. A quien esta tarde mataremos… bueno, daños colaterales. 

 

RECETA

 Rápida mención a ésta, ya que es una receta que os he enseñado ya un par de veces. Es la que utilice para la tarta de boda de tres pisos y para la tarta de Peppa Pig para el cumpleaños deMartina: bizcocho, y rellenos de ganaché de chocolate blanco y mermelada de frambuesa.

Ingredientes: 

 

- Para el bizcocho: Cantidades para el cofre: 775gr de harina para repostería (de la que lleva levadura incorporada), 750º de azúcar glas, 390gr de harina normal, 14 huevos, 775gr de mantequilla.
Cantidades para los huevos de dragón: 350gr de mantequilla, 350gr de azúcar glas, 350gr de harina para bizcochos (de la que lleva levadura), 175gr de harina común,  6huevos, aroma de vainilla (opcional).

- Para el ganché: 8 tabletas de chocolate blanco Nestlé postres de 180gr, 500ml de nata para montar.

- Para el almíbar: 2 tazas de azúcar, 2 tazas de agua, un poquito de canela.

- Para decoraciones varias: 3 paquetes de galletas maría (o las que más os gusten), pipping gel (opcional, para dar brillo a los huevos y a los herrajes del cofre), 2kg de fondant marrón chocolate, 300gr de fondant blanco, 300gr de fondant verde, 300gr de fondant negro, un poquito de fondant dorado, colorante verde, colorante marrón y colorante rojo (o un trocito de fondant rojo). Recordatorio: los colorantes, siempre en gel o en pasta, los líquidos no funcionan bien con el fondant.

Preparación del bizcocho

COFRE: 1. Precalienta el horno a 170º. Engrasa el molde con mantequilla y espolvoréalo con harina.
2. Mezcla la mantequilla con el azúcar hasta que quede una consistencia suave y más clarita. Tamiza juntos los dos tipos de harina en un recipiente aparte.
3. Agrega los huevos, a temperatura ambiente, en la mezcla de azúcar y aceite, bate y añade una cucharada de harina después de cada huevo para evitar que la mezcla se cuaje. Tamiza y agrega el resto de harina a la preparación, incorporándola con movimientos envolventes.
4. Hornear la preparación en 6 planchas de bizcocho directamente en la bandeja de horno, cubierta con papel antiadherente. Cada plancha, 12 minutos. Los bordes de las planchas se secan mucho, con lo que conviene cortarlos, apurando lo menos posible. 

HUEVOS: La preparación de la masa es la misma que para el cofre, pero con las cantidades indicadas en ingredientes para los huevos. Hornear en tres moldes rectangulares pequeños a 170º, hasta que al pinchar con un palillo, éste salga seco. 

Preparación del ganaché
Poner la nata en un cazo al fuego. Cuando vaya a empezar a hervir, bajar al mínimo y añadir el chocolate cortado en trocitos pequeños. Mover hasta que la masa sea completamente homogénea. Dejar que se ponga a temperatura ambiente para utilizarlo.

Preparación del almíbar
Poner el agua con el azúcar en un cazo, y poner a fuego lento. Mover para hidratar el azúcar, pero por lo demás no tocar hasta que el almíbar sea transparente y homogéneo, salvo que veamos algún grumito. Retirar y dejar enfriar completamente antes de usar. 

MONTAJE (¡he aquí lo divertido!)

 

Cofre: a estas alturas ya tenemos 6 planchas de bizcocho, ganaché, mermelada y almíbar. Para montar una tarta de este tamaño no suele haber bases en las tiendas, con lo cual hemos de hacernos con un tablón de tamaño razonable (en mi caso, he tenido que desmontar un armario de la cocina, ¡imaginación al poder!)

Sobre el tablón, ponemos juntas una plancha y media de bizcocho, pintamos de almíbar con un pincel de silicona, y echamos ganaché y mermelada. 



Sobre esta capa, nuevamente, plancha y media de bizcocho, ganaché y mermelada… y así hasta montar las cuatro capas de bizcocho que lleva nuestra tarta. Finalmente, recubrimos toda la tarta con una finita capa de ganaché que evitará que suelte migas a la hora de poner el fondant. Para este paseo es muy útil ayudarse de una espátula caliente y seca para alisar.

 
Ya tenemos el interior del cofre. De nuevo, aquí hay que echarle imaginación. Para evitar que las paredes del cofre “venciesen” hacia dentro, creé una estructura de cartón recubierto de papel de aluminio y palillos. 

 
Pasamos ahora al fondant: cogemos 2kg de fondant marrón, amasamos y dividimos en 6 partes aproximadamente iguales. Como era una tarta muy grande, he hecho seis planchas rectangulares de fondant y las he ido pegando a los laterales. Viendo la tarta desde la parte frontal, van dos delante, dos detrás y una a cada lado. Estas planchas las hice efecto madera con ayuda del colorante marrón, y es un efecto que aparece explicado en este post de las galletas-guitarra


Así, las seis planchas con las vetas (o marrones lisas para quien no quiera complicarse) se van colocando en los laterales del cofre con cuidado, y humedeciendo la parte que vaya a tocar con la tarta para que pegue mejor. Tras colocar cada capa, habrá que alisar con una paleta alisadora de fondant. Finalmente, marcamos con estecas (o con un cuchillo que no sea de sierra, líneas intermedias para que parezca que hay muchas tablas pequeñas.

  
Teniendo ya el cofre y sus “maderas”, faltan las partes de hierro que unen las esquinas, que no son más que tiras de fondant dorado con unos puntos arriba y abajo simulando clavos, y la cerradura, en la que la forma de la llave está hecho con estecas para modelar fondant. Si no tenéis estecas, bastará con palillos, paciencia y buena mano.  Finalmente, damos con la mamo un poquito de pipping gel en estas partes doradas para dar algo de brillo. 


¡Fin del cofre!

Los huevos: para ello, cogemos los tres bizcochos pequeños y los dividimos en tres capas. Rellenamos de la misma forma que hicimos con el cofre, o una capa de mermelada y una de ganaché, dando también almíbar en cada capa. 


Con un cuchillo, vamos cortando y cortando hasta obtener forma de huevos (no es nada fácil la primera vez…). Finalmente, cubrimos todo el huevo con una capa finita de ganaché o mermelada para que el fondant pegue bien.


Y, para la decoración de cada huevo:
- Huevo verde: alisamos el fondant verde , lo ponemos sobre el huevo y marcamos las escamas con una esteca, o con un cuchillo sin sierra o similar (cualquier cosa con borde fino, en definitiva). Cuanto más pequeñas, más bonitas. Que sean más bien profundas porque luego al pintarlo suavizan. Dejamos endurecer el fondant un ratito, y después pintamos con colorante verde diluido en un poco de agua, para darle un tono verde más oscuro. Cuando haya secado completamente el colorante, pintamos con piping gel. 

- Huevo crema: alisamos el fondant blanco, lo ponemos sobre el huevo y marcamos las escamas. Dejamos endurecer el fondant, y después pintamos con café (probé con colorante marrón pero curiosamente el café da un tono más bonito), para darle el color crema. Cuando haya secado completamente el café, pintamos con piping gel. 

- Huevo negro con destellos rojos: Amasamos el fondant negro, metemos trocitos de fondant rojo dentro del negro (el fondant rojo lo tenemos o lo fabricamos con los recortes del blanco y colorante rojo) y amasamos brevemente hasta que aparezcan líneas finitas rojas sobre el negro. Alisamos , lo ponemos sobre el huevo y marcamos las escamas. Dejamos endurecer el fondant, y pintamos con piping gel. 

Tenemos el cofre y tenemos los huevos. Ahora solo falta moler las galletas para conseguir arena, echarla sobre el cofre y plantar nuestros queridos huevos.  Para que fuese más cómodo a la hora de comerse la tarta, yo he montado los huevos sobre bases de cartón, que luego he recortado de forma que casi no se viesen, y he puesto directamente sobre la tarta, tapando los bordes de la base con la galleta-arena. Así, podemos retirar luego los huevos para cortarlos. 

 
Y ¡fin! tarta lista para las fotos. Prometo actualizar para poner fotos de la tarta en el local, de los novios y de los invitados disfrazados, que va a ser todo un espectáculo…

---------------------------------------------------------------------------------------------

 Editado: fotos de la boda, los novios, los disfraces...



domingo, 30 de marzo de 2014

Súper-mini-cupcakes de fresa (hoy estoy nostálgica)



Hoy tengo el día nostálgico... Sí, señores. Y es que cuando estaba en el súper buscando ingredientes para hacer algo con mi amado horno, del que tanto os he hablado, cuando me topé con las fresas... Y es que con las fresas hice mis primeros cupcakes, esos cuya buttercream salió líquida. Y cuando digo líquida digo completamente líquida... Esos cupcakes que coroné con mis primeras rosas de fondant, que fueron las que iniciaron este blog con su primera entrada.


Cupcakes que, por cierto, repetí una vez más con un par de amigas, con un resultado mejor que este: conseguimos espesar la buttercream, pero fuimos taaaaan listas que las pusimos sobre las magdalenas calientes... He aquí el resultado (y he aquí la entrada completa):



Aprovechando el momento nostálgico, tengo que poner la comparativa de mis rosas de fondant con la última de la semana pasada: 


Pero a lo que iba: que me topé con las fresas, y decidí hacer esos cupcakes que tan ricos y accidentados salían siempre, y darles la estética que se merecían, además de hacerlos súper chiquititos. Resultado: (¡Oh, por fin!)


Pero vamos a lo importante: la receta. Si alguien quiere hacer magdalenas más grandes, haced más cantidad de masa y buttercream.


Ingredientes para las súper-mini magdalenas (24 uds.): 50g de mantequilla ablandada, 75g de azúcar, 1 huevos, 90g de harina, 1/2 cucharadita de levadura en polvo, 1 pizca de sal, 5 cucharaditas de leche, 4 fresas grandes picadas, 24 cápsulas para súper-mini-magdalenas.
Preparación: - Precalentar el horno a 175ºC. Colocar los capacillos en un molde múltiple para magdalenas. Batir la mantequilla y el azúcar hasta obtener una crema. Incorporar el huevo sin dejar de batir. Mezclar la harina con la levadura y la sal, y poco a poco, y de forma alterna con la leche, incorporar la mezcla a la crema. Finalmente incorporar las fresas.
- Repartir la pasta entre las cápsulas y cocer las magdalenas unos 12 minutos en el nivel medio del horno, o hasta que al pinchar con un palillo éste salga seco. Luego dejarlas enfriar completamente sobre una rejilla.


Ingredientes para la buttercream de fresa: 150gr de mantequilla a temperatura ambiente, 150gr de azúcar glas tamizado, 3 cucharadas de fresas batidas y escurridas (cuidado con incorporar líquido, que nos cargamos la textura de la buttercream...)
Preparación: Batir la mantequilla a velocidad alta unos minutos, después incorporar el azúcar y seguir batiendo hasta que la mezcla tenga apariencia parecida a la de un helado. Finalmente, incorporar las fresas batidas y batir hasta que esté integrado. Si se desea un color más fuerte, añadir colorante rosa. 


Para la decoración, he utilizado una boquilla de estrella cerrada de tamaño grande, como puede ser la Wilton 1B. Movimiento en espiral de dentro hacia fuera y luego de fuera hacia dentro, subiendo.



*He utilizado un molde para súperminicupcakes que compré en Casa Jóven, y que adoro:


Aquí podéis haceros una idea del tamaño:


Nada más por hoy.

¡Saludos reposteros!

miércoles, 19 de marzo de 2014

Tarta de Peppa Pig para los 2 añitos de Martina


 

¡Oh, mi blog! Mi querido, mi amado blog... ¡Y mis fans! Tanto tiempo abandonados... 2 meses y 13 días me separan de la última actualización... Prometo que no hará falta tanto tiempo para la próxima, ¡de verdad!


Pero la actualización que traigo hoy lo vale, es una bonita actualización-reencuentro. Podríamos decir que esta será la tarta del año. O, pensándolo de otro modo, la de los dos años. Dos años de esta preciosa nena, que cumplía el 17 de febrero. ¡Mi sobri Martina!


Últimamente mi horno y yo tenemos menos tiempo para estar juntos, pero la ocasión lo valía. Así he tenido oportunidad entrenarme con Peppa Pig. Si seguís mi blog, os habréis dado cuenta de que tengo dos primas, Ángela y Paula, que son súperfans de Monster High y Hello Kitty (aquí podéis ver las galletas de Hello Kitty, la tarta y popcakes de Hello Kitty para el cumple de Paula, la tarta de Hello Kitty del curso Wilton, las galletas de Monster High y la tarta de Monster High para el cumple de Ángela), y las tengo muy mimadas reposteramente hablando. Y, a la vista de los años que le quedan a Martina de Peppa, tendré que ir entrenando. Pero lo de la tarta mereció la pena en cuanto la peque empezó a reconocer a los personajes... ¡Qué momentazo! ("¡Peppa! ¡Shushi!")


Sobre la receta: He utilizado la misma que en la tarta de boda que hice para mis tíos. Es un bizcocho básico de vainilla especial para tartas fondant, y un relleno de mermelada de frambuesas con ganaché de chocolate blanco. Es una receta que me gust amucho. Sobre las medidas que aparecen en el link que a continuación os pongo: para la tarta de Peppa hice el bizcocho grande, y para el relleno utilicé algo menos de un bote de mermelada y la mitad de la cantidad de ganaché. Los detalles sobre la receta los podéis encontrar aquí. (Así aprovecho y os vuelvo a enseñar la que fue mi obra maestra, ¡mi tarta de tres pisos!) De todas formas si tenéis cualquier duda con la receta o las cantidades no dudéis en preguntarme a través de los comentarios, que sabéis que me hacen mucha ilusión ;) 


Sobre la decoración: La base está cubierta mitad con fondant azul y mitad con fondant verde. La Peppa grande que está en el centro de la tarta, al ser plana es muy sencilla de hacer. Simplemente es ir haciendo parte a parte alisando el color correspondiente y recortando con un cúter o un cuchillo (cabeza, orejas, vestido, brazos, piernas, rabito...). Los circulitos laterales son placas de fondant blanco decorados con obleas de papel de azúcar (*), y la unión, que queda menos bonita, está tapada con diferentes toppings de colores. De la misma forma está hecho el cartelito del globo. La Peppa del lateral de la tarta es una pequeña figurita modelada (fondant y paciencia, no tiene más. A mi favor diré que Peppa es bastante facilita para los principiantes en modelado como yo). Ciertos detalles, como el globo y las letras, tenían purpurina comestible, pero la purpurina es algo que en las fotos nunca se aprecia bien.

(*) Sobre las obleas en papel de azúcar: las he impreso en Madrid, en Casa Joven, aquí tenéis la información: http://casajovensweet.com/casa-joven-impresiones-en-papel-de-azucar-madrid/  De todas formas también pueden encargarse por internet.


Nada más por hoy, espero que os guste este post, es una de las tartas que he hecho con más cariño. No tardaré tanto en volver a actualizar, ¡prometido! Y para despedirme, os dejo con una última foto de la mejor batería del momento.


Saludos reposteros ^^

domingo, 5 de enero de 2014

Roscón de reyes 2014


¡Saludos en esta víspera de reyes! Esta será una entrada breve...



Solamente es para enseñaros mi roscón de reyes de este año, y desaros una muy feliz noche de reyes.
Para ver la receta no tenéis más que entrar al post del año pasado y seguir los pasos.


¡¡Saludos reposteros!! ^^

martes, 26 de noviembre de 2013

Brownies en cáscara de huevo


Y os presento... ¡mis huevo-brownies!

Siguiendo la genial idea de Sandra Mangas, del blog La receta de la felicidad, me he animado a hacerlos. Me he quedado con la idea de poner los huevos de colores bonitos, pero me fue imposible encontrarlos blancos! Eso, para la próxima. Hoy tenéis los huevo-brownies versión 1.0.



Ni colorantes, ni fondant, ni toppings. Ingredientes sencillos, cáscaras de huevo y moldes para magdalenas es todo lo que necesitamos esta vez para hacer estos brownies, que podríamos clasificar en la categoría gastronómica de trampantojos (platos que engañan a la vista, haciéndonos creer lo que no es).

Admite todas las variantes que os imaginéis. Podéis cambiar el brownie por vuestra receta de bizcocho favorita, e incluso añadirle colorantes o confetti comestible a la masa para darle un toque más festivo. Os dejo las fotos y la receta, ¡animaos en casa, que es súper fácil!



Preparación de las cáscaras de huevo: 

A cada huevo hay que hacerle con cuidado un agujerito del tamaño de un dedo meñique. Por ese agujerito sacamos el huevo, que reservaremos para otras recetas. Si nos cuesta sacarlo, podemos romper la yema metiendo un palillo de brocheta por el agujerito. Una vez que tengamos ya los huevos vacíos, los aclaramos bien con agua bajo el grifo y los pasamos a un bol con agua salada (100gr. por litro), donde los dejamos una media hora. Pasada la media hora, sacamos las cáscaras y las dejamos secar. Justo antes de utilizarlos habrá que echar en cada uno un poquito de aceite y hacerlo girar para que cubra todo el huevo (cuando ya esté, volcamos para que salga el aceite sobrante).

Preparación de la masa de brownie:


Ingredientes (para 6 huevo-brownies): 1 huevos, 50gr de azúcar, 35gr de chocolate negro, 60gr de mantequilla, 30gr de harina y 30gr de frutos secos en trocitos pequeños o pepitas de chocolate blanco (opcional).

Mezclamos los huevos con el azúcar. Derretimos la mantequilla junto con el chocolate, añadimos a la mezcla anterior y mezclamos nuevamente. Finalmente, añadimos la harina tamizada y mezclamos. Ahora añadimos los frutos secos o pepitas de chocolate blanco, si queremos, y mezclamos por última
vez.



Montando los huevo-brownies:

(Si estamos en este paso conviene que vayamos precalentando el horno a 180º).

Cogemos nuestros moldes para magdalenas (que deben ser rígidos, es decir, de metal o de silicona) o nuestro molde múltiple, lo ponemos en la bandeja de horno y ponemos los huevos (que previamente habremos engrasado con aceite) en los moldes, con el agujero hacia arriba.

Si vemos que quedan demasiado inclinados, podemos ayudarnos de un poco de papel de aluminio para que queden más rectos.

Ahora, cogemos una bolsa para congelados (de estas transparentes que todos tenemos en casa) o una manga pastelera, introducimos en ella la masa de brownie y hacemos un pequeño corte (¡pequeño! si no se saldrá la masa). Llenamos los huevos aproximadamente hasta 2/3 de su capacidad, y hornearlos unos 10 o 20 minutos. Para saber si están hechos, pincharemos por el agujerito con un palillo de brocheta para ver si sale seco, igual que si fuese un bizcocho. Cuando estén, los dejamos enfriar completamente sobre una rejilla.

Y fin! Ya tenemos nuestros huevo-brownies terminados.

 
Saludos reposteros!! ^^

-------------------

Para los más creativos:

Para teñir las cáscaras de huevo solamente tenemos que sumergir cada huevo en un vaso de agua con un poco de colorante y dos cucharadas de vinagre durante unos minutos. Cuanto más tiempo los dejemos en el vaso, más color cogerán.


Si queremos dejar zonas sin teñir, como las rayas blancas de la imagen, podemos conseguirlo poniendo pegatinas en el huevo antes de sumergirlo en el vaso. Yo he utilizado pegatinas en forma de tira, pero podemos poner círculos, estrellas... ¡Dejad volar la imaginación!

Una vez que los tenemos decorados, ya podemos utilizarlos para el brownie o el bizcocho en cuestión en la forma antes indicada.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

¡¡Ha llegado la Navidad a De mayor quiero ser pastelera!! Galletas.


¡Sí, señoras y caballeros! ¡Las esperadas! ¡Las increíbles! ¡Galletas de Navidaaaaad! Con éstas queda inagurada la Colección Navidad 2013 De mayor quiero ser pastelera.


Para la receta me remito al anterior post de las galletas marmoladas, para ésta simplemente diré lo que he utilizado para la decoración. 



Qué he utilizado:

- Galletas
- Fondant blanco, verde y rojo
- Un palillo
- Purpurina comestible
- Bolsitas para galletas con cierre autoadhesivo
- Washi tape (cinta adhesiva decorativo) con motivos navideños.
- Cortadores de hojas de acebo con expulsor.


Tanto las bolsitas, como el washi tape y los cortadores son de la tienda de almascupcakes, podéis comprarlos también en su tienda online. ¡Me encanta!


La decoración de las galletas es muy sencilla. Solo hay que poner fondant blanco (lo de siempre: alisamos con un rodillo y cortamos con un cortador redondo del mismo tamaño de las galletas) que pegamos con un poco de agua, punteamos alrededor con un palillo, ponemos unas hojitas de acebo que hacemos con nuestro cortador, y unas bolitas de fondant rojo para los centros. Terminamos con un poquito de purpurina comestible, que como de costumbre no se aprecia en las fotos.


Finalmente, las metemos en las bolsitas y ponemos un poco de ese washi tape tan bonito ;)



¡Y con esto hemos acabado! Espero que os hayan gustado :D

domingo, 10 de noviembre de 2013

Galletas fondant efecto marmolado


¡Nuevas galletas decoradas en el blog! Y es que no sé si os lo he dicho, pero de todo lo que he aprendido a hacer en este año y pico (ya casi año y medio) de repostera creativa aficionada, lo que más me gusta son las galletas. Es divertido hacerlas, porque no llevan tanto trabajo como los cupcakes y las tartas, y es más divertido aún comérselas, porque además aguantan mucho tiempo y no hay que tener prisa en acabarlas.


Aunque en este caso no he tenido el "problema" (nótese lo irónico de las comillas) de tener que comérmelas, porque no eran para mí sino para una boda. ¡Sí, sí, para una boda! Es la segunda vez que hago dulces para una boda, después de la súper tarta de boda fondant de tres pisos para mis tíos, y sus galletas a juego. En este caso ha ido más por el lado de lo divertido / colorido que por lo elegante, ya que eran para un Candy Bar (estas mesitas de dulces monas monas que se han puesto tan de moda).


Para la receta y preparación de las galletas, remitiré al post de El Rincón de Bea, es la receta que utilizo últimamente porque da muy buenos resultados ;) sobre el fondant, explicaré el efecto marmolado.


Efecto marmolado en el fondant.

Lo primero es escoger un color. En mi caso, hice la mitad azules y la mitad verdes. Para las 50 galletas verdes utilicé 0,5kg de fondant y colorante verde en pasta.Vamos a ello:

1. Dividimos el fondant en 4 partes iguales.
2. Con ayuda del colorante, hacemos cuatro tonalidades distintas de verde. Una muy clarita, una un poco más oscura, una aún más, y una verde oscura. Tendremos ahora cuatro trozos de 125gr de fondant, uno de cada tono.
3. Ahora, rompemos el fondant en trozos pequeñitos, y "barajamos" (¡no amasamos!) nos quedará ahora 0,5kg de fondan en trocitos pequeños de cuatro tonos diferentes.
4. Cogemos un puñadito de trozos (que estarán bien mezclados, es decir, caerán unos cuantos de cada tono), y amasamos muy brevemente, simplemente para hacer con ellos una bola. Alisamos con un rodillo, cortamos con el cortador de la galleta y lo pegamos a ella con un poquito de agua.
5. Cuando se nos acabe el fondant, cogemos otro puñadito de trozos y repetimos el proceso. El motivo de ir cogiendo puñadito a puñadito es que si lo hiciésemos todo junto, al final amasaríamos demasiado las bolitas y se mezclarían casi completamente todos los tonos, teniendo uno solo y perdiendo el efecto marmolado que buscamos.

Y con ésto terminamos el efecto marmolado. Fácil y vistoso, y además tiene el encanto de que no hay dos galletas iguales. Yo, además, añadí un par de florecillas rojas hechas con estos cortadores, y purpurina comestible (a la que ya confesé mi adicción en anteriores posts).


Y, ¡tachán! Ya tenemos terminadas las galletas. Una caja bonita, un lazo de raso y un corazón de fieltro harán el resto.