jueves, 23 de julio de 2015

Tarta de Five Nights at Freddy's para Ángela

Oh... ¡Qué emoción! ¡Al fin de vuelta! Cómo lo echaba de menos...


Siento tantas semanas de ausencia, mi muy querido blog, ¡prometo no irme tanto tiempo la próxima vez!
Y es que últimamente tengo poco tiempo para cocinar pero aún menos para actualizar. Pero el lado bueno (¡siempre hay que ver el lado bueno!) es que tengo muchas cositas pendientes de subir, y entre ellas está una que gustará mucho a los fans de Pokémon... y hasta aquí puedo leer. 

Pero centrémonos: aquí traigo la tarta de cumpleaños de Ángela de este año. Quizá os suene el nombre de Ángela... y es que ya he hablado de ella por el blog. Hace algo más de dos años también subí las fotos de la tarta de su 11 cumpleaños. Por aquel entonces era una gran fan de Monster High, y yo, ¡a mandar! 
Da igual que a los homenajeados les guste Dragon Ball, Peppa Pig o Five Nights at Freddy's... Todo lleva un trabajo (a veces más complicado y a veces menos) pero al final todo se saca. ¡Si incluso llegué a reproducir el cofre con los huevos de dragón de juego de tronos!


Pero esta vez... ¡Ay, ésta vez! Ahora resulta que le gusta un juego de móvil en el que hay que estar no sé cuántas noches huyendo de unos muñecos-robot-asesinos, mientras les vigilas por unas cámaras de seguridad. Echo tanto de menos la época en la que mis primas eran pequeñas... Cuando los niños son pequeños siempre es más fácil hacer tartas. Todas tienen su cosa, pero siempre es más fácil hacer una Peppa Pig que un muñeco-robot-asesino. 


Lo más complicado de esta tarta fue que tenía que dar miedo. Y no podía ser bonita... si era bonita había algo que había hecho mal. Y al final creo que más o menos lo conseguí. 

La figura principal de la tarta es, como siempre, de fondant, y estoy bastante orgullosa del color que conseguí darle al muñeco, y de la expresión de la cara, que creo que aunque no sea igual es bastante parecida. Las sombras negras están hechas con colorante negro en polvo aplicado con un pincel.


Los cuadrados blancos imitan al sistema de cámaras de seguridad que aparece en el juego, y están hechos con glasa real. También con glasa hice el resto de elementos que aparecen en la pantalla del juego (Noche en la que estamos, hora, porcentaje de batería restante...).



Unos clavos y unos claves saliendo de la tarta, así como unos guantos agujeros como si la tarta estuviese rota, ponen la guinda al pastel (¡nunca mejor dicho!)

Y poco más, porque tengo tan tan poco tiempo hoy que no puedo explayarme como me gustaría. Si queréis hacerla. Si queréis animaros a reproducir la tarta...
  • Podéis utilizar la misma receta que la de la tarta del año pasado, que podéis consultar aquí. 
  • El modelado del fondant, como siempre, es trabajo manual... ayudan unas estecas especiales para modelar, pero si no las tenemos, valen las manos, la punta de un cuchillo y demás instrumentos de cocina.
  • Si no sabéis cómo se hace o utiliza la glasa real, clicad aquí para ver el post que hice al respecto.
Y esto es todo por hoy. 

¡Saludos reposteros! ^^

sábado, 11 de abril de 2015

Mermelada de naranja y una tarta... ¡De cine!

 

Mermeladas... ¡Mmmmm! ¡Me encanta hacer mermeladas! De fresa, de naranja, de guayaba... Hecha una, hechas todas. Dejan un olor delicioso en la cocina, y bien decoradas son un regalo precioso.

La que os traigo en este caso es de naranja. En los supermercados se puede encontrar como mermelada de naranja amarga, pero la casera tiene un sabor más dulce y muuuuucho más rico. Los ingredientes de cualquier mermelada no pueden ser más sencillos: fruta y azúcar. Hay quien les añade gelatina, pero a mí me gustan más sin ella.


Ingredientes: 

1kg de naranjas, un limón, azúcar (después indicaremos la proporción de azúcar).

Preparación: 

1. Pelamos las naranjas, las trituramos y retiramos las pepitas.
2. Pesamos las naranjas trituradas (al haberlas pelado, el peso será menor que el kilo inicial), y añadimos el 70% de su peso en azúcar (o el 60%, si las mermeladas os gustan menos dulces, como es mi caso). Es decir, por cada 100gr de naranjas trituradas, 70 (ó 60) gr de azúcar.
3. Ponemos las naranjas y el azúcar en un cazo a fuego bajo, y lo dejamos durante 45 minutos o una hora, según nos guste la mermelada más o menos espesa.
4. Añadimos el zumo de un limón y lo dejamos cocer 15 minutos más.


Conservación: 

Con estas cantidades nos saldrá una generosa cantidad de mermelada, por lo que igual nos interesa conservarla al vacío en diferentes frascos para que no se nos estropee. Diversas páginas de internet (como por ejemplo, ésta) explican de forma detallada este proceso.

Pues nada, disfrutad de esta rica mermelada de naranja. ¡Queda de muerte con unas tostadas de philadelphia!



Y de regalo, la receta de la mermelada de fresa, el proceso es el mismo, con la proporción de 60 ó 70gr de azúcar por cada 100gr de fresas trituradas (en este caso no hay que añadir limón).

Posdata: como os prometí, la tarta de cine: 


En este caso fue un regalo para el equipo del próximo corto de Fernando Cayo: "Segovia Monamour". Podéis estar al tanto de las novedades en su twitter y en su página de facebook. Estaba formada por tres capas de bizcocho rellenas de mermelada de fresa y buttercream de fresa, y cubierta de una capa de fondant de chocolate. Las estrellas, la claqueta y las letras también están hechas con fondant. El toque final, un poco de purpurina comestible (¡ya sabéis que adoro la purpurina!).


Nada más por hoy. Espero que os salgan muy ricas las mermeladas. 

¡Saludos reposteros! ^^

jueves, 29 de enero de 2015

Galletas de almendra.

 

Vuelvo con una nueva receta de galletas, esta vez de almendras. No suelo variar de receta, ya que me gusta bastante mi habitual receta de galletas de mantequilla, pero a mí todo lo que lleva almendras me pirra, y esta receta va a pasar a ser una de mis habituales. Pasará a mi Top 10 de recetas.


Tiene un sabor que recuerda a las pastas de té, pero no tiene esa textura, es más crujiente. Tengo muchas ganas de encontrar una buena receta de pastas de té y compartirla por aquí :) Pero tiempo al tiempo. De momento, os pongo ésta, que también está de muerte.

 

Receta:


Ingredientes: 250gr de harina, 100gr de azúcar, 60gr de almendras molidas, 175gr de mantequilla blanda, una pizca de sal y una yema de huevo.

Preparación: ponemos todos los ingredientes en un recipiente y amasamos con las manos. Formamos una bola, la filmamos y la dejamos reposar una hora en la nevera. Después, alisamos con un rodillo, cortamos con unos cortapastas y horneamos en la bandeja de horno cubierta de papel antiadherente, durante 15 minutos a 180º.


Y fin! Ya tenemos nuestras galletas de almendra. Podemos decorar con un poco de chocolate fundido en una manga pastelera con boquilla fina, haciendo las formas que nos apetezca. Un detalle rápido que alegra mucho la vista. 


viernes, 2 de enero de 2015

Sopa de almendras.


Comienzo el año con una nueva actualización navideña: sopa de almendras. Este es un postre que descubrí hace un par de años, pero probé una versión algo peculiar, tanto que, según algunos, no era una auténtica sopa de almendras. Este año por fin la he vuelto a probar, una versión más clásica, y me he animado a hacerla. Súper facil y no muy pesada, lo que se agradece con todas las comilonas de estos días. 

La receta: 


Tiempo: 30 minutos.

Dificultad: fácil.

Ingredientes: 250gr de pasta de almendras (se compra en las pastelerías y supermercados), una ramita de canela (o canela en polvo), un litro de leche, 88gr de pan en rodajas finitas, la cáscara de dos limones y unas hojas de menta, para decorar.

Preparación: ponemos la leche en un cazo y añadimos la ramita de canela (o canela en polvo) y la cáscara de los dos limones (al pelar los limones, hay que intentar no pelar la parte blanca, ya que amarga, y quedarnos con una capa muy finita). Lo ponemos a fuego medio y lo dejamos infusionar unos minutos. Cuando ya notemos que la leche ha cogido el aroma del limón y la canela, retiramos las cáscaras y la ramita, llevamos la leche a ebullición y añadimos la pasta de almendras en trozos pequeños. Movemos hasta que se disuelva completamente, y a fuego bajo dejamos espesar la sopa diez minutos. Añadimos el pan y lo dejamos un par de minutos más. Servimos acompañada de unas hojitas de menta para decorar.

Sugerencia: tenía unas barritas de guirlache (podéis consultar aquí la receta), y probé a triturar media para tener un "topping" para echar por encima la sopa de almendras (al fin y al cabo, son caramelo y frutos secos molidos). Para los más golosos, está genial.



¡Hasta el próximo post!

miércoles, 31 de diciembre de 2014

¡Guirlache de fin de año!


Me prometí a mí misma al hacer el post de las galletas para colgar del árbol que actualizaría otra vez antes de que acabase el año (el año según vuestro calendario, ya que según cuento yo los días, pasan hacia atrás y vamos ya por mediados de octubre). Y aquí estoy, con una actualización lo más navideña que he podido: ¡guirlache!


Estas navidades estoy súper emocionada con el guirlache... no hace falta horno, se tarda nada en hacerlo, y queda precioso con un poquito de papel de celofán. Para regalar es muy lucido, y a casi todo el mundo le gustan el caramelo y los frutos secos, por lo que es una apuesta casi segura. 


Tan tan encantada que, aún con el poco tiempo que tengo, he hecho tres tandas de guirlache: una de guirlache de almendras y pasas, una de almendras con avellanas y pasas, y otra de almendras con nueces y pasas. Podéis ponerle los frutos secos que más os gusten: todo vale. Ahora, cuidado, porque casi todos los que venden en los supermercados son fritos y/o con sal. ¡Queremos frutos secos CRUDOS!


Receta:


Ingredientes  (para unas 20 barritas): 550gr de frutos secos, un puñado de pasas (esto es que es al gusto) y 650gr de azúcar.

Preparación: 1. En una sartén, tostamos los frutos secos (cuando empiecen a oler a tosadito los sacamos), y los reservamos. 

2. Pensamos en qué superficie extenderemos el guirlache. Es importante pensarlo antes, porque luego solidifica rápido y no hay tiempo, y con prisas podemos quemarnos (y el caramelo quema muuuuucho). Cuidado, que además de quemar, el caramelo funde casi todo. Yo lo hago sobre una bandeja de horno dada la vuelta, de modo que quede espacio entre la superficie y la encimera. Ponemos una capa de papel de horno, y dejamos otra cortada a mano, que pondremos sobre el guirlache.

3. En un cazo, ponemos el azúcar a fuego bajito, hasta que se derrita (moviendo de vez en cuando para que se funda también por arriba). Cuando tengamos un caramelo lisito lisito, incorporamos los frutos secos y las pasas. Removemos hasta que esté todo bien mezclado (hay que ser un poco ágil, porque esto empieza a solidificar rápido). Ya tenemos el guirlache, solo falta darle forma.

4. Volcamos la mezcla sobre la superficie en la que hemos puesto el papel de horno, y ponemos la o tra lámina de papel de horno encima. Con un rodillo, alisamos por encima del papel de horno, intentando que quede una gran "tableta" de guirlache con forma triangular, para que haya los menores recortes posibles, ya que querremos hacer barritas (¡cuidado con quemarse!). Cuando ya esté alisado, y haya solidificado un poco, retiramos la capa superior de papel de horno. Con un cuchillo, vamos cortando las barritas de guirlache. Cuando esté casi sólido, podremos ayudarnos con una tijera, pero antes no, ya que se doblará (¡y quema! No digáis que no lo repito... ¡luego no quiero quejas de que os habéis quemado!)
Id despegando el papel de horno de la capa de abajo según cortéis las barritas, que luego es más difícil.

Y ya tenemos las barritas de guirlache. Hay que dejarlas enfriar completamente antes de empaquetarlas o de comérnoslas (¡que queman! por si no lo había dicho...).


Un celofán bonito, y perfectas para regalar. Nada más por este año, así que aprovecho para desearos un 2015 muy dulce y lleno de cositas que hornear. ¡Hasta pronto!

lunes, 8 de diciembre de 2014

Galletas de Navidad para colgar del árbol.


¡Nuevo post! Prometí que hasta que comenzase diciembre no pondría nada navideño, así que perdonadme por incumplir mi promesa, porque aunque todavía sea noviembre(*), me apetecía mucho postear. Aunque teniendo en cuenta que están los turrones en los supermercados desde mediados de octubre, este post es casi tardío.  
(*) Nota a lectores despistados: el día D se acerca, así que como no quiero ponerme nerviosa por las fechas, entre vosotros y yo: todavía es noviembre, y será noviembre hasta que a mí me parezca bien que para eso es mi blog y mando yo. He dicho. 

 

Pues eso, este post es de galletas. Quienes me leéis (o más bien, me leíais, porque con el poco tiempo que tengo para este mi querido blog, si seguís aquí es que sois lectores muy pacientes) sabéis que de todo lo que he aprendido a hacer en estos años de experimentos en la repostería, lo que más me gusta son las galletas. Se hacen rápido, se conservan bien, y es dificil que salgan malas (a no ser que se quemen, claro). No cansan, no empalagan... Que amo las galletas, vaya.Y también cualquier excusa para hacer dulces, y si es la navidad como si es el día mundial del escarabajo pelotero, me viene bien.

Bueno, el día mundial del escarabajo pelotero no. No me gustan los escarabajos. 




Volviendo al tema: esta receta de galletas es nueva. Es más quebradiza que la receta que utilizo habitualmente (la del blog "El rincón de Bea"), pero está muy rica y tiene un sabor a cacao riquísimo. Y además, es una receta de galletas que no lleva huevo, que viene bien saberlo por si hay alérgicos por casa.Vamos con la receta.

Preparación de las galletas


Ingredientes: 150gr. de mantequilla, 80 gr. de azúcar glass, 220 gr. de harina, 30gr de cacao.

Elaboración: con unas varillas, mezclar la mantequilla con el azúcar glass. Cuando esté bien integrada la mezcla, ir integrando poco a poco la harina y el cacao. Hacer la bola y envolverla en film transparente, y refrigerarla un par de horas. Después, extenderla con un rodillo entre dos papeles de horno, cortar las galletas con un cortador redondo y hacer los agujeros con un palillo (grandecitos, que si no no cabrá el hilo).
Cuando estén cortadas y con sus agujeritos, meterlas en el frigorífico otro par de horas, para que no pierdan la forma ni se cierre el agujero al hornearlas. 
Después, hornear a 180º hasta que estén doraditas. 

Preparación de la glasa


Podéis ver los ingredientes y la preparación aquí. En este caso la hacemos sin colorantes, para que quede blanquita, y la ponemos sobre las galletas ya horneadas y frías con una manga pastelera con boquilla redonda pequeñita, simulando copitos de nieve. O hacemos los dibujos que nos apetezca, que para eso son nuestras galletas. 

Rematamos las galletitas poniéndoles el hilo para colgarlas del árbol. 

 

Ya tenemos nuestras galletas navideñas. También hay una idea muy bonita para las galletas, que es hacerles un "filito" para poder ponerlas en una tacita de café... es difícil explicar el ancho del filito para que no se muevan en la taza pero quepan, pero al final se le coge el truco. 



Nada más por hoy. ¡¡Anticipadas felices fiestas!!

Si os han gustado y queréis más ideas navideñas, os remito al post de galletas de navidad del invierno pasado.

miércoles, 16 de julio de 2014

Tarta huevos de dragón (Juego de tronos)




Y, después de tantos meses de silencio, ¡Vuelvo!

Pero, tranquilos, que no vuelvo con las manos vacías. De hecho, lo que traigo hoy ha necesitado de varios pares de manos para poder moverse… y es que no es para menos, porque un cofre con huevos de dragón que no pese, ¡vaya cofre de huevos de dragón!




Y es que en estos meses de silencio me he visto envuelta en varios asuntos, uno de ellos una boda bastante poco convencional de unos amigos, de temática Juego de tronos / Señor de los anillos,  para la cual me encargaron esta tarta. Los novios aún no lo saben, pero eso es otra historia… de hecho, ellos piensan que me han encargado “un par de tartas pequeñas sencillitas porque no tengo mucho tiempo para ponerme original ni moldes suficientemente grandes para una tarta de 35 invitados”.

Pues eso, que esta tarta es la que más me ha costado después de mi tarta de boda de tres pisos. (Al final, por una cosa o por otra, ¡las bodas siempre me dan trabajo!). Porque cuando oí lo que me intentaron encargar, fui consciente de la que se me venía encima… me recordaba a esos programas de tartas de la tele, esos en los que hacen unas tartas enormes con formas híper-extrañas, en los que llega una  novia excéntrico que dice: “pues yo quiero una tarta que sea como una torre Eiffel pero con una patata en lo alto, y encima de la patata otra torre Eiffel”, y en los que el novio nunca opina…


Y ya me parecía complicado tener que hacer huevos-tarta, tallando cual escultor, cuando resulta que hay un huevo negro con destellos rojos… ¡negro con destellos rojos!

Pero, aunque parecía imposible, aquí está: unos cuantos kg de fondant, otros tantos de ingredientes varios y tantas horas con ella que ya se ha convertido en uno más de mi familia. A quien esta tarde mataremos… bueno, daños colaterales. 

 

RECETA

 Rápida mención a ésta, ya que es una receta que os he enseñado ya un par de veces. Es la que utilice para la tarta de boda de tres pisos y para la tarta de Peppa Pig para el cumpleaños deMartina: bizcocho, y rellenos de ganaché de chocolate blanco y mermelada de frambuesa.

Ingredientes: 

 

- Para el bizcocho: Cantidades para el cofre: 775gr de harina para repostería (de la que lleva levadura incorporada), 750º de azúcar glas, 390gr de harina normal, 14 huevos, 775gr de mantequilla.
Cantidades para los huevos de dragón: 350gr de mantequilla, 350gr de azúcar glas, 350gr de harina para bizcochos (de la que lleva levadura), 175gr de harina común,  6huevos, aroma de vainilla (opcional).

- Para el ganché: 8 tabletas de chocolate blanco Nestlé postres de 180gr, 500ml de nata para montar.

- Para el almíbar: 2 tazas de azúcar, 2 tazas de agua, un poquito de canela.

- Para decoraciones varias: 3 paquetes de galletas maría (o las que más os gusten), pipping gel (opcional, para dar brillo a los huevos y a los herrajes del cofre), 2kg de fondant marrón chocolate, 300gr de fondant blanco, 300gr de fondant verde, 300gr de fondant negro, un poquito de fondant dorado, colorante verde, colorante marrón y colorante rojo (o un trocito de fondant rojo). Recordatorio: los colorantes, siempre en gel o en pasta, los líquidos no funcionan bien con el fondant.

Preparación del bizcocho: 

COFRE: 1. Precalienta el horno a 170º. Engrasa el molde con mantequilla y espolvoréalo con harina.
2. Mezcla la mantequilla con el azúcar hasta que quede una consistencia suave y más clarita. Tamiza juntos los dos tipos de harina en un recipiente aparte.
3. Agrega los huevos, a temperatura ambiente, en la mezcla de azúcar y aceite, bate y añade una cucharada de harina después de cada huevo para evitar que la mezcla se cuaje. Tamiza y agrega el resto de harina a la preparación, incorporándola con movimientos envolventes.
4. Hornear la preparación en 6 planchas de bizcocho directamente en la bandeja de horno, cubierta con papel antiadherente. Cada plancha, 12 minutos. Los bordes de las planchas se secan mucho, con lo que conviene cortarlos, apurando lo menos posible. 

HUEVOS: La preparación de la masa es la misma que para el cofre, pero con las cantidades indicadas en ingredientes para los huevos. Hornear en tres moldes rectangulares pequeños a 170º, hasta que al pinchar con un palillo, éste salga seco. 

Preparación del ganaché: 
Poner la nata en un cazo al fuego. Cuando vaya a empezar a hervir, bajar al mínimo y añadir el chocolate cortado en trocitos pequeños. Mover hasta que la masa sea completamente homogénea. Dejar que se ponga a temperatura ambiente para utilizarlo.

Preparación del almíbar: 
Poner el agua con el azúcar en un cazo, y poner a fuego lento. Mover para hidratar el azúcar, pero por lo demás no tocar hasta que el almíbar sea transparente y homogéneo, salvo que veamos algún grumito. Retirar y dejar enfriar completamente antes de usar. 

MONTAJE (¡he aquí lo divertido!)

 

Cofre: a estas alturas ya tenemos 6 planchas de bizcocho, ganaché, mermelada y almíbar. Para montar una tarta de este tamaño no suele haber bases en las tiendas, con lo cual hemos de hacernos con un tablón de tamaño razonable (en mi caso, he tenido que desmontar un armario de la cocina, ¡imaginación al poder!)

Sobre el tablón, ponemos juntas una plancha y media de bizcocho, pintamos de almíbar con un pincel de silicona, y echamos ganaché y mermelada. 



Sobre esta capa, nuevamente, plancha y media de bizcocho, ganaché y mermelada… y así hasta montar las cuatro capas de bizcocho que lleva nuestra tarta. Finalmente, recubrimos toda la tarta con una finita capa de ganaché que evitará que suelte migas a la hora de poner el fondant. Para este paseo es muy útil ayudarse de una espátula caliente y seca para alisar.

 
Ya tenemos el interior del cofre. De nuevo, aquí hay que echarle imaginación. Para evitar que las paredes del cofre “venciesen” hacia dentro, creé una estructura de cartón recubierto de papel de aluminio y palillos. 

 
Pasamos ahora al fondant: cogemos 2kg de fondant marrón, amasamos y dividimos en 6 partes aproximadamente iguales. Como era una tarta muy grande, he hecho seis planchas rectangulares de fondant y las he ido pegando a los laterales. Viendo la tarta desde la parte frontal, van dos delante, dos detrás y una a cada lado. Estas planchas las hice efecto madera con ayuda del colorante marrón, y es un efecto que aparece explicado en este post de las galletas-guitarra. 


Así, las seis planchas con las vetas (o marrones lisas para quien no quiera complicarse) se van colocando en los laterales del cofre con cuidado, y humedeciendo la parte que vaya a tocar con la tarta para que pegue mejor. Tras colocar cada capa, habrá que alisar con una paleta alisadora de fondant. Finalmente, marcamos con estecas (o con un cuchillo que no sea de sierra, líneas intermedias para que parezca que hay muchas tablas pequeñas.

  
Teniendo ya el cofre y sus “maderas”, faltan las partes de hierro que unen las esquinas, que no son más que tiras de fondant dorado con unos puntos arriba y abajo simulando clavos, y la cerradura, en la que la forma de la llave está hecho con estecas para modelar fondant. Si no tenéis estecas, bastará con palillos, paciencia y buena mano.  Finalmente, damos con la mamo un poquito de pipping gel en estas partes doradas para dar algo de brillo. 


¡Fin del cofre!

Los huevos: para ello, cogemos los tres bizcochos pequeños y los dividimos en tres capas. Rellenamos de la misma forma que hicimos con el cofre, o una capa de mermelada y una de ganaché, dando también almíbar en cada capa. 


Con un cuchillo, vamos cortando y cortando hasta obtener forma de huevos (no es nada fácil la primera vez…). Finalmente, cubrimos todo el huevo con una capa finita de ganaché o mermelada para que el fondant pegue bien.


Y, para la decoración de cada huevo:
- Huevo verde: alisamos el fondant verde , lo ponemos sobre el huevo y marcamos las escamas con una esteca, o con un cuchillo sin sierra o similar (cualquier cosa con borde fino, en definitiva). Cuanto más pequeñas, más bonitas. Que sean más bien profundas porque luego al pintarlo suavizan. Dejamos endurecer el fondant un ratito, y después pintamos con colorante verde diluido en un poco de agua, para darle un tono verde más oscuro. Cuando haya secado completamente el colorante, pintamos con piping gel. 

- Huevo crema: alisamos el fondant blanco, lo ponemos sobre el huevo y marcamos las escamas. Dejamos endurecer el fondant, y después pintamos con café (probé con colorante marrón pero curiosamente el café da un tono más bonito), para darle el color crema. Cuando haya secado completamente el café, pintamos con piping gel. 

- Huevo negro con destellos rojos: Amasamos el fondant negro, metemos trocitos de fondant rojo dentro del negro (el fondant rojo lo tenemos o lo fabricamos con los recortes del blanco y colorante rojo) y amasamos brevemente hasta que aparezcan líneas finitas rojas sobre el negro. Alisamos , lo ponemos sobre el huevo y marcamos las escamas. Dejamos endurecer el fondant, y pintamos con piping gel. 

Tenemos el cofre y tenemos los huevos. Ahora solo falta moler las galletas para conseguir arena, echarla sobre el cofre y plantar nuestros queridos huevos.  Para que fuese más cómodo a la hora de comerse la tarta, yo he montado los huevos sobre bases de cartón, que luego he recortado de forma que casi no se viesen, y he puesto directamente sobre la tarta, tapando los bordes de la base con la galleta-arena. Así, podemos retirar luego los huevos para cortarlos. 

 
Y ¡fin! tarta lista para las fotos. Prometo actualizar para poner fotos de la tarta en el local, de los novios y de los invitados disfrazados, que va a ser todo un espectáculo…

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 Editado: fotos de la boda, los novios, los disfraces...