viernes, 20 de septiembre de 2013

Madrid Fashion Cake


Como siempre, hay que estar atentos a los eventos reposteros que se avecinan. Ya estuve en expotarta y, aunque no tuve tiempo de hacer un post sobre ello, volví feliz cual regaliz, y desde entonces ¡¡no pienso perderme ninguno!! Ahora en octubre tenemos uno nuevo: el Madrid Fashion Cake. Os dejo a continuación la información que me han pasado desde la organización. ¡Espero veros allí! ;)


Si te apasionan los cupcakes, las tartas fondant o las galletas decoradas, no puedes perderte la primera feria de repostería creativa y scrap que va a celebrarse en la capital: MADRID FASHION CAKE. La cita, donde se reunirán las últimas tendencias del mercado tanto a nivel nacional como internacional, tendrá lugar los días 11, 12 y 13 de octubre en la Feria de Madrid (Avda. del Partenón, s/n).

La intención es que MADRID FASHION CAKE se convierta un escaparate tanto para tiendas, distribuidores, bakerys y bloggers. En definitiva, una muestra abierta a aficionados, profesionales y público general con curiosidad por este mundo tan dulce y creativo.
Si estás enamorado de esos pequeños pastelitos llamados cupcakes o sólo sueñas con decorar tartas y galletas ésta es una cita obligada para ti, ya que será la primera vez que Madrid celebrará una feria dedicada exclusivamente a todo lo relacionado con la repostería creativa: desde los utensilios más básicos, los ingredientes, los mejores libros, hasta  las herramientas de scrapbooking que te permitirán personalizar tus creaciones.
Por supuesto, también se celebrarán cursos, talleres y demostraciones gratuitas para todos los niveles.
Queremos crear más adictos a los cupcakes, galletas y tartas... ¿te apuntas?

Más info en su página web: http://www.madridfashioncake.com/


También podéis opinar en su blog http://madridfashioncake.blogspot.com.es/
o buscarnos en Twitter (@MadFashionCake) y Facebook


Cursos que se impartirán en Madrid Fashion Cake:


El viernes 11 de octubre, contaremos con la esponjosa presencia de BARROCO CAKES, ganadores de múltiples concursos de modelado sobre bizcocho. Gracias a su arte, aprenderemos a cocinar una preciosa tarta con el rostro de Papá Noel que, a buen seguro, enloquecerá a los más pequeños de la casa durante estas Navidades. ¡Pero eso no es todo! El viernes, Juanita Herrera, de TARTARTE, también compartirá con nosotros su experiencia en el mundo de la repostería creativa.
El sábado 12 de octubre llega uno de los platos fuertes de MADRID FASHION CAKE. Desde Australia vendrá, nada más y nada menos, que el prestigioso Handi Mulyana… ¡hablamos, por supuesto, de HANDI´S CAKE! Como sabéis, sus tartas Topsy Turvy son famosas en todo el mundo. La temática de la obra que enseñará en Madrid es una primicia, también muy navideña, creada especialmente para nuestra feria. Pero eso no es todo, porque los amigos de YOCUNA ARTE también van a deslumbrarnos con su maestría en moldear preciosas flores de azúcar. Tampoco queremos dejarnos en el tintero un curso impartido por MANENAS para aprender a decorar tartas en glasé. En él, cada alumno realizará su propia tarta que se llevará a casa.
El domingo, MANENAS ofrecerá otro taller para reposteros más avezados que deseen realizar collares, guirnaldas, cenefas o textos con volumen en sus tartas.


¡Y esto sólo es un anticipo para abrir boca! En su web (http://www.madridfashioncake.com/) encontraréis toda la información sobre los cursos, talleres y concursos que vamos cerrando.  También podréis consultar sus programas y horarios, además de hacer la compra online con pago a través de PayPal o por transferencia bancaria. Os recomendamos que no os demoréis demasiado porque las plazas vuelan. Y, si tenéis cualquier consulta, os atenderán encantados en: cursos@madridfashioncake.com

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Tarta de fondant de tres pisos (¡de boda!)


Y después de tanto tiempo sin pasar por aquí, ¡¡estoy de vuelta!! Quienes me seguís por twitter y facebook, sabréis que llevaba tiempo planeando "algo grande", como yo lo llamaba... y ese "algo grande" ha llegado: 


¡¡Mi primera tarta de pisos!! De tres, para ser más exactos, conforman mi súper-tarta para la celebración de los 25 años de casados de mis tíos. Sí, señores. Kilos y kilos de ingredientes que han acabado ahí, unos sobre los otros... ¡Y sin derrumbarse ni nada! Porque ese era mi mayor miedo. Al no haber hecho nunca una tarta de varios pisos me imaginaba todo tipo de cosas horribles que podían ocurrir. ¿Se hundirían unos pisos sobre otros? ¿Me quedarían nivelados los pilares o parecería la torre-tarta de Pisa? ¿Sería capaz de levantarla una vez montada o se quedaría ahí, eternamente en la encimera de mi cocina mientras yo lloraba y lloraba al lado? ¡Pero ahí está! Acompañada por sus amigas las galletas de glasa, también muy de boda, como tenía que ser.



En fin, muchas horas y mucho esfuerzo, pero muy satisfecha con el resultado. Ahora sí, como siempre, vamos con las recetas.  

La tarta: Es una tarta de bizcocho básico mojado con almíbar y relleno de ganaché de chocolate blanco y mermelada de frambuesas.

El bizcocho.


La receta la he sacado del libro de Lindy Smity "Decorar pasteles", ya que era una receta de bizcocho especial para tartas fondant. Es denso, pero tenía que aguantar mucho peso y no podía arriesgarme a hacer uno más ligero. Aún así, he de decir que estaba muy bueno. He utilizado tres moldes circulares, de 15, 20 y 25cm de diámetro.

Ingredientes: 

 - Para el molde de 15cm. de diámetro: 175gr de mantequilla, 175gr de azúcar glase, 175gr de harina para bizcochos (de la que lleva levadura), 75gr de harina común,  3huevos, aroma de vainilla (opcional).
- Para el molde de 20m. de diámetro: 350gr de mantequilla, 350gr de azúcar glase, 350gr de harina para bizcochos (de la que lleva levadura), 175gr de harina común,  6huevos, aroma de vainilla (opcional).
- Para el molde de 25cm. de diámetro: 500gr de mantequilla, 500gr de azúcar glase, 500gr de harina para bizcochos (de la que lleva levadura), 250gr de harina común,  9huevos, aroma de vainilla (opcional).

Preparación: Es la misma para los tres, salvo los tiempos de cocción en el horno (atentos al último paso).
1. Precalienta el horno a 160º. Engrasa el molde con mantequilla y espolvoréalo con harina. 
2. Mezcla la mantequilla con el azúcar hasta lograr una consistencia liviana, esponjosa y bien clarita. Tamiza juntos los dos tipos de harina en un recipiente aparte.
3. Agrega los huevos, a temperatura ambiente, en la mezcla cremosa de uno en uno, bate y añade una cucharada de harina después de cada huevo para evitar que la mezcla se cuaje. Tamiza y agrega el resto de harina a la preparación, incorporándola con movimientos envolventes. Luego (opcional) agrega aroma de vainilla.
4. Coloca la preparación en el molde y hornea según el diámetro. 
- El bizcocho de 25cm de diámetro: hora y media / hora y tres cuartos.
- El bizcocho de 20cm de diámetro: hora y cuarto / hora y media.
- El bizcocho de 15cm de diámetro: hora / hora y cuarto.
De todas formas, el bizcocho estará listo cuando se vea que haya subido bien, esté firme al tacto y al insertar un palillo, éste salga limpio. 


El ganaché.


Para el ganaché de chocolate blanco, la proporción de ingredientes es, en peso, tres partes de chocolate blanco por cada parte de nata para montar.

Sobre la preparación, es muy sencilla: poner la nata junto con el chocolate troceado en un cazo a fuego muy lento (o, mejor, al baño maría) y movemos hasta que se derrita completamente el chocolate y quede una crema uniforme. Dejar refrigerar en el frigorífico al menos 24h en el frigorífico. Si tras el reposo en el frigorífico vemos que está demasiado espeso, añadimos un poco de nata y lo mezclamos en el cazo, y de nuevo 24h al frigorífico.

Sobre la mermelada, fueron 2 botes y medio de mermelada de frambuesa marca La Vieja Fábrica.

Para el montaje de las tartas:  Cada tarta la rellenamos de una mezcla de mermelada y ganaché y la cubrimos de ganaché. Hay que repartir la mermelada y el ganaché de modo que la mitad vaya para la tarta grande, y de lo que queda, una tercera parte para la tarta pequeña y el resto para la mediana. 

Una vez que tengamos las tartas montadas, tenemos que cubrirlas de fondant. He utilizado unos 3kg para las tres (realmente me ha sobrado, pero siempre mejor que sobre, por si hay imprevistos). Los adornos son en fondant y glasa. 
Cuando tenemos las tres tartas forradas de fondnat, hay que colocar los pilares y montar la tarta, pegando unos pisos a otros con glasa real, que podéis preparar vosotros utilizando el link que pongo abajo de las galletas o comprarla hecha (la comercializa la marca Wilton). Como no tengo tiempo ahora para la explicación del montaje, os dejo un link a un tutorial muy bueno del blog La Fábrica de Tartas.

Sobre las galletas, son galletas de mantequilla decoradas con glasa real. Aquí podéis encontrar un post en el que expliqué detalladamente cómo se hacían

¡¡No hay más por hoy!! Espero que os haya gustado =) Me despido con unas cuantas fotos del montaje y de los novios que no podían faltar. (y no he podido evitar poner una de cuando salió mi tarta y la gente la miraba, ¡perdonadme!)


Las tartas llegaron desde Madrid, cada piso por separado, para evitar imprevistos...




Montando los pisos...




Y... ¡¡Tachán!! Atentos al momento bastón... ¡fue total! xD


Fotos que no podía faltar: los novios.




martes, 20 de agosto de 2013

Muffins de chocolate, bizcochos ligeros (y de soletilla) y un perrito modelado.


Hoy, ¡¡una actualización llena de cositas!! La primera, contaros que he hecho unos ricos muffins de chocolate. Bueno, los hice hace ya más de una semana, pero es que tengo muy poquito tiempo para actualizar, tengo entre manos algo grande... (¡¡muuuy grande!!) que pronto veréis por el blog. A lo que iba: de los muffins no hay receta porque se la he cogido prestada a Alma, del blog Objetivo Cupcake, uno de mis ídolos bloggeros (aquí podéis ver su post, receta incluída). 



La segunda, y más práctica, es contaros qué es y cómo hacer un bizcocho ligero


Por bizcocho ligero se entiende el bizcocho más sencillo y con menos ingredientes del mundo. Solo lleva harina, azúcar y huevos. No lleva grasa (ni mantequilla, ni aceite, ni manteca) ni levadura, deberemos de basarnos únicamente en el huevo para dar volumen al bizcocho. Hay que ser pacientes y a la vez ágiles, y el resultado es un bizcocho muy aireado, de sabor muy suave y que pesa muy poquito. 


Receta de bizcocho ligero

Los ingredientes son fáciles de recordar: por cada huevo, 25gr de azúcar y 25gr de harina. (Yo hice un bizcocho de 3 huevos, 75gr de azúcar y 75gr de harina en un molde de plumcake).


Sobre la preparación

1. Antes de empezar, ponemos a precalentar el horno a 180º y engrasamos y enharinamos el molde que vayamos a utilizar, o lo forramos de papel de horno. Tamizamos la harina y la reservamos. 

2. Ponemos los huevos en un bol grande (bastante, bastante grande...) y los montamos. Para esto hace falta una batidora de varillas o mucha paciencia (infinita paciencia) y mucho, mucho músculo en el brazo derecho (o izquierdo, si sois zurdos). Si vais a hacerlo a mano podéis montar las claras y las yemas por separado (así las claras pesan menos y será más rápido) y luego incorporar las yemas a las claras con cuidado de que no pierda mucho volumen. ¿Cuándo paramos de batir los huevos? Cuando podamos escribir con la masa que caiga de las varillas un ocho, y que no se nos "funda" por el camino (cuando lo terminemos se fundirá, eso es inevitable). Entonces los huevos están en su punto. 

3. Ahora, y sin dejar de batir, incorporamos poco a poco el azúcar, en forma de lluvia, intentando no perder volumen. Cuando el azúcar esté integrado, SOLTAMOS LAS VARILLAS. No nos equivoquemos y pasemos al paso siguiente con varillas, que estropeamos el bizcocho. 

4. Cogemos una espátula de goma (o una "lengua de gato"), si es grandecita mejor, pero si no también vale con una pequeña. Espátula en mano, vamos incorporando poco a poco la harina con movimientos envolventes, para no perder volumen en la masa. Hay que ser rápidos, e incorporar la harina en el menor tiempo posible, pero con cuidado de hacer siempre movimientos envolventes y de que no queden grumos en la masa, ni restos de harina en el mango de la espátula o en los bordes del bol. 

5. Echamos la masa en el molde que habíamos preparado, echamos un poquito de azúcar (no demasiado, que sino haría costra y no subiría) y horneamos a 180º hasta que comience a dorarse y al pinchar con un palillo, éste salga seco. 


Y ya está. Hay una cosa que me hace mucha gracia de este bizcocho, y es que cuando está en el horno... ¡¡huele a tortilla!! ¡¡lo juro!! A tortilla francesa, para ser más exactos. Qué gracia me hace esto... ¡¡no puedo evitarlo!!

Una última nota sobre los bizcochos ligeros: la masa es exactamente la misma que para los bizcochos de soletilla. Para estos, es especialmente importante que no perdamos nada de volumen en el huevo. Para hacerlos, habríamos introducido la masa en una manga pastelera, y habríamos trazado tiras sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal, habríamos echado un poquito de azúcar (no demasiado, que sino haría costra y no subiría) y habríamos horneado hasta que empezasen a dorarse. 

Y ahora sí, la última cosa que os quería enseñar. Una foto del perrito que hice en mi curso de modelaje en la tienda La galleta prometida. La foto no es la mejor ni mucho menos (¡¡perdonadme!!) y el pobre tiene una orejilla manchada de azúcar glas. En mi defensa, diré que modelar es mucho más difícil de lo que pensé. Tres horas y pico nos tiramos para hacer el perro... 


Esto es todo por hoy. ¡Hasta la próxima!

domingo, 4 de agosto de 2013

Trabajando las bases: pasta choux (¡y profiteroles de nata!)


Esta actualización no es de las más bonitas que vais a ver, pero sí de las que tiene más miga (aunque no por la pasta choux, porque los profiteroles resultantes tienen de todo menos miga, que son huequitos huequitos!). Hoy vamos a ver lo que es la pasta choux (y sus múltiples utilidades). 

Pasta choux. 

 

La pasta choux es un tipo de masa escaldada, y como su propio nombre indica, masa escaldada es toda aquella en la que en algún momento interviene el agua hirviendo. Es la pasta base que se utiliza para múltiples recetas, entre las que se encuentran los profiteroles, los bocaditos de nata, los roscos lioneses, los buñuelos... dependiendo de las formas que hagamos con la masa y de si ésta después se fríe o se hornea, irá dando forma a unas o a otras recetas.

En este caso vamos a hacer profiteroles de nata. La diferencia entre los profiteroles de nata y los bocaditos de nata es simplemente que los bocaditos de nata van abiertos por la mitad y los profiteroles se rellenan por un agujerito, de manera que luego no se ve por dónde fueron rellenados. Por lo tanto, esta receta también os vale como receta de bocaditos de nata. Vamos primero con la receta y la forma de preparación de la pasta choux. 

Receta de profiteroles o bocaditos de nata:

Ingredientes: 250gr de agua, 100gr de manteca de cerdo o mantequilla, 150gr de harina, 4-5 huevos, sal. Para la nata: 250gr de nata para montar, 125gr de azúcar (o menos, si no os gusta muy dulce), aroma de vainilla (opcional).

Preparación: 1. Poner al fuego el agua con la manteca o mantequilla y una pizca de sal. Tamizar en un bol aparte la harina.
2. Cuando rompa a hervir y la grasa se haya derretido, retirar del fuego y añadir de golpe la harina tamizada. Moviendo sin parar, volver a poner al fuego hasta que se forme una bola que se despegue de las paredes. Trasladar la masa a un bol frío (sino, el cazo caliente haría que se siguiese cocinando) y dejar entibiar. Cuando podamos sostener la bola en la mano sin tener que soltarla de golpe por que queme demasiado, será el momento de pasar al paso siguiente. 
3. Ir añadiendo los huevos ligeramente batidos de uno en uno. No añadir otro huevo hasta que el anterior se haya incorporado por completo. Pararemos de añadir huevo cuando quede una masa lisa y brillante y que al caer forme una cinta. Si tenemos dudas o creemos que falta muy poco huevo, iremos añadiendo huevo de medio en medio. Deberíamos conseguir la consistencia adecuada con 4 o 5 huevos. Cuidado con pasarse, o la masa será tan líquida que no podremos manejarla con la manga. 
4. Meter la pasta en una manga con boquilla rizada (o lisa) y formar piezas redondas de unos 2,5cm de diámetro. Cuidado con ponerlas muy juntas, la pasta choux crece muchísimo. Pintar la superficie con huevo batido y hornear a 200º (sin aire) unos 15 minutos, o hasta que empiecen a dorarse. No debe abrirse el horno durante la cocción porque bajarían, y esta masa cuando baja ya no vuelve a subir (detalles al final del post, en  el apartado "curiosidades").
5. Pasado el tiempo de cocción abrir el horno y reposar dentro los bocaditos con el horno apagado para que terminen de secarse. Si lo hemos hecho bien, serán redonditos, y por debajo, lisos. Si hemos fallado en algo (los motivos pueden ser muy diversos: demasiada cocción en el cazo, poca cocción...) por debajo tendrán una "montañita" hacia dentro, de forma que no se podrán rellenar. Así es como deben de quedar por encima y por debajo.


6. Montamos la nata con una batidora de varillas (o con varillas de mano y mucha paciencia). Para montar la nata, ésta debe estar siempre muy fría, a ser posible recién sacada del frigorífico. Si el bol donde vamos a montarla ha estado también un rato en el frigorífico o incluso en el congelador, mucho mejor. Cuando esté bien montada, añadimos el azúcar a lluvia, y la esencia de vainilla (opcional).

Montaje: Para los bocaditos de nata, abrimos los bocaditos por la mitad con un cuchillo, y los rellenamos de nata con una manga pastelera con boquilla rizada. Si lo que queremos es hacer profiteroles, nos ayudaremos de una manga pastelera con boquilla de relleno (las boquillas de relleno son unas finitas y alargadas, con las que podemos "pinchar" el bocadito para hacerle un agujero, y por ahí rellenar), y ponemos el agujerito hacia abajo. 

Curiosidades sobre la pasta choux 

 

Cuando echamos la harina de golpe en el agua hirviendo (junto con la manteca/mantequilla) y esta masa se convierte en una masa homogénea, lo que hemos conseguido es una masa que está formada en su mayor parte por agua. Al hornear los profiteroles, este agua se convierte en vapor, e intenta salir, empujando las paredes del profiterol hacia fuera. Esto explica que el profiterol se hinche tanto, y que por dentro sea hueco. También explica el motivo por el que es tan importante no abrir el horno cuando los profiteroles aún no están hechos. Abrirlo cuando la masa está aún tierna implicaría que ese vapor salga del profiterol, y el profiterol baje. Cuando baja, la pared de arriba se pega a la de abajo, y por eso no se volverá a inflar aunque lo metamos de nuevo al horno.

Acabo con una última foto. Si hubiésemos querido hacer algún dulce tipo rosco, podríamos haber hecho una circunferencia de pasta choux con la manga, y tendríamos el rosco listo para rellenar. Están muy ricos rellenos de nata y cubiertos de caramelo y crocante de almendra...

Y una última observación: La pasta choux también queda riquísima con rellenos salados. Mousse de paté, guacamole... ¡¡hasta ensaladilla!! Casi todo va bien, así que ¡echadle imaginación! 

martes, 16 de julio de 2013

Minitarta de frambuesas, cerezas y nata, y minibrownies con cereza.


Aquí tenéis los postres que hice para celebrar mi cumpleaños (¡por enésima vez!) este fin de semana. Una minitarta de frambuesas, cerezas y nata, y unos minibrownies con cereza (¡que es temporada de cerezas y hay que aprovecharlo!). 

Mal está que lo diga yo, pero la tarta estaba rica rica :) Un clásico, nata y frutos rojos, hay poca gente que pueda decir algo en contra de los ingredientes. Una apuesta segura, vaya. En este caso la decoración es más clásica, imitando a las pastelerías de toda la vida. Acabado lisito, y manga pastelera con boquilla de estrella. ¡Sencillo sencillo!


De los brownies, pues qué decir, que en mi cumpleaños no puede faltar el chocolate. ¡Con un poquito de helado de vainilla están de muerte!


Ahora sí, las recetas: 

Minitarta de frambuesas, cerezas y nata (¡¡Receta mía!!)

Ingredientes (todo para una minitarta, si queréis una más grande, duplicad las cantidades): 

Para el bizcocho: 50g de mantequilla ablandada, 75g de azúcar, 1 huevos, 90g de harina, 1/2 cucharadita de levadura en polvo, 25ml de leche, aroma de vainilla al gusto (opcional), 

Para el relleno: dos puñados de cerezas y un bote de mermelada de frambuesas.

Para la decoración: 300gr de nata para montar, 100gr de azúcar y unas cuantas cerezas enteras deshuesadas.

Para el almíbar: media tacita de agua y media tacita de azúcar. 


Preparación

Comenzamos con el bizcocho: Precalentar el horno a 175ºC. Batir la mantequilla y el azúcar hasta obtener una crema. Incorporar los huevos, de uno a uno y sin dejar de batir. Mezclar la harina con la levadura, y poco a poco, y de forma alterna con la leche, incorporar la mezcla a la crema. Incorporar el aroma. Engrasar con mantequilla y enharinar el molde, y echar la masa de bizcocho. Hornear hasta que al pinchar con un palillo éste salga seco. 

Mientras se hace el bizcocho, hacemos el almíbar. Para ello, hay que poner en un cazo la media tacita de agua junto con la media tacita de azúcar. Encendemos el fuego, y cuando rompa a hervir esperamos un minuto y retiramos. Lo dejamos enfriar completamente antes de usarlo. 

Cuando el bizcocho esté hecho, lo sacamos del horno y tras un par de minutos que asiente, desmoldamos y lo dejamos enfriar por completo sobre una rejilla. Cuando se haya enfriado, lo cortamos en tres capas. 

Comenzamos a montar la tarta: colocamos la primera capa de bizcocho sobre el plato o la base en la que queramos servir la tarta. Lo pintamos con el almíbar, y ponemos una capa de mermelada de frambuesas y la mitad de las cerezas para el relleno, deshuesadas y partidas por la mitad. Ponemos la siguiente capa de bizcocho, y repetimos el proceso (almíbar, mermelada, la otra mitad de las cerezas). Ponemos la tercera capa y pintamos con almíbar.

Montamos la nata con el azúcar. Para que monte bien, la nata debe de estar fría, y si el bol o vaso de batidora en el que la vamos a montar ha estado un rato en el frigorífico, mejor. Sobre el punto de la nata: tiene que estar durita para que no se baje, pero si tenéis un robot o máquina que monta solo, no lo dejéis y os olvidéis de mirarlo, porque la nata se corta. En cuanto veamos que esté, hay que parar de batir y meterla al frigorífico hasta que la vayamos a usar para que no baje. 

Cubrimos la tarta con la nata con la ayuda de una espátula, con cuidado para no manchar la nata de mermelada (debemos reservar un poco de nata para los adornos finales). Intentamos que quede más o menos lisa, y como acabado final (solo como acabado final, sino derretiremos la nata) calentamos una espátula bajo el grifo de agua caliente, y tras secarla la pasamos sobre la tarta, primero por los lados y luego por arriba, siempre de fuera hacia dentro. Una vez que tengamos la tarta cubierta de nata bien lisita, ponemos la nata restante en una manga pastelera con boquilla de estrella, y hacemos unos rosetones arriba (haciéndola girar de dentro hacia fuera, trazando una espiral) y unas estrellitas en la base (apoyanmos la manga de forma perpendicular a la tarta, y sin moverla, apretamos un poquito; cuando se haya formado la estrella, dejamos de apretar y nos retiramos hacia atrás). Terminamos la decoración con las cerezas enteras deshuesadas. 


Para los minibrownies con cereza, me remito a la receta de brownie que ya dí en esta actualización, pues es la misma pero poniendo una cereza encima de cada minibrownie antes de meterlos en el horno. 


¡¡Fin!! Hasta pronto ;)

sábado, 6 de julio de 2013

Tarta de queso philadelphia con base de cookie gigante.


Esta es una receta que llevaba tiempo queriendo hacer. Fácil, rápida, pocos ingredientes y en principio no requiere horno (Sí lo requiere si queréis hacer la base más rica, pero en principio no hace falta). 

Me animé a hacerla porque el último día de mi curso (actualizaciones de mi curso aquí, aquí y aquí) volví con un tupper de masa de cookies con chips de chocolate (masa sin hornear, claro)... lo que me dió la excusa perfecta, así que esta masa fue la base de mi tarta. En principio pensé que igual el chocolate no pegaba mucho, pero quedó riquíiiiiiiiiisima. Y el hecho de que la base sea casera, en vez de una mezcla de galletas desmigadas y mantequilla, que es lo que suele ser, se nota. Pero si no queréis complicaros y no os apetece encender el horno, siempre está esa opción.

Sobre la receta, en principio iba a basarme en la de la página de Philadelphia, pero al final la he versionado tanto que ni se parece. No lleva la misma base, he alterado las proporciones del relleno de queso, y en vez de mermelada lleva un espejuelo de fresa, porque es algo que aprendí en el curso y me apetecía practicar, porque además implica el montaje de una tarta al revés. 

El montaje al revés es muy útil si queremos un acabado más perfecto y liso para la capa superior. Tengo que admitir que a mí se me marcaron muchas rayitas, pero no es lo habitual, y siempre queda más bonito, brillante, transparente y liso que simplemente echando mermelada por encima.

Vamos con la receta de esta tarta. Vamos a utilizar un molde rígido desmontable de unos 18/20cm, de los que se le quita el suelo, y lo vamos a utilizar sin el suelo (solo la parte de la "pared").

Sobre la siguiente receta (de las cookies), he de decir que realmente para la base solo utilizaremos la mitad de la cantidad de masa, pero como sería medio huevo, pues he puesto la cantidad correspondiente a un huevo para no complicar a mis queridos lectores. Así, con la otra mitad haríamos cookies. De todas formas, siempre podéis coger un huevo, batirlo un poco, pesar la mitad y ponerlo en vuestra receta, ¡y perfecto! Pero vamos, que unas cookies no desagradan a nadie ;) 

Base de cookie con chips de chocolate, y cookies: 

Ingredientes: 150 gr de harina, 125 gr de mantequilla, 100 gr de azúcar, 50 gr de azúcar moreno, un huevo, 1/2 cucharadita de extracto de vainilla, 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico, 1/2 cucharadita de sal, 170 gr de pepitas de chocolate, 50 gr de nueces picadas (opcional, yo no le puse).

Preparación: 1. Batimos la mantequilla con el azúcar blanco y el moreno hasta obtener una mezcla suave y cremosa.
2. Añadimos los huevos uno a uno, batiendo bien después de cada huevo.
3. Mezclamos la harina con la sal y el bicarbonato, la tamizamos y la añadimos a la mezcla en dos veces, mezclando hasta que todo esté integrado.
4. Añadimos entonces las pepitas de chocolate y las nueces picadas (esto era opcional), meaclando a mano hasta que estén repartidas uniformemente.
5. Dejamos reposar la masa en la nevera durante un mínimo de 12 horas (mejor de un día para otro).
6. Dividimos la masa en dos partes. Con la primera mitad, haremos las cookies: hacemos bolitas del mismo tamaño, y las colocamos en una bandeja de horno con papel de horno para evitar que se peguen. Ojo, hay que dejar tamaño entre las bolitas, que la masa se extiende mucho. Horneamos a 190º durante aproximadamente 8-10 minutos, y dejamos reposar en la bandeja un par de minutos, tras lo que las pasamos a una rejilla hasta que enfríen completamente. Con la segunda mitad, haremos la base de cookie gigante. Cogemos el mismo molde que vamos a utilizar para la tarta, le quitamos la base, y lo ponemos sobre una bandeja de horno forrada con papel de horno. Plantamos la masa dentro, y vamos extendiendo hasta cubrir todo el centro del molde.


El molde evitará que la galleta crezca desigual, y nos quede del tamaño justo de la base de la tarta. Igualmente, horneamos a 190º durante 8-10 minutos y dejamos reposar en la bandeja durante un par de minutos, tras lo que la pasamos a una rejilla a que termine de enfriar.

Terminada la base, limpiamos el molde porque vamos a prepararlo para el espejuelo. Para esto, hemos de forrarlo por uno de los lados con papel film, como se observa en la imagen.


Tiene que quedar tenso, porque sino hará arruguitas en el espejuelo. Damos la vuelta al molde, de forma que el papel film quede hacia abajo, y lo ponemos sobre una bandeja, que luego meteremos al frigorífico.


Vamos ahora a preparar el espejuelo.

Espejuelo de fresa:

Ingredientes: 200 gr de agua, 150 gr de fresas, 70 gr de azúcar, 8 gr de gelatina (en hojas o polvo).

Preparación: Batimos el agua, las fresas y el azúcar, lo colamos (para evitar que queden pepitas de fresa, que es muy incómodo) y ponemos la mezcla en un cazo. Llevamos a ebullición y retiramos. Esperamos un par de minutos a que haya templado, y mientras hidratamos la gelatina (si eran hojas, si era gelatina en polvo nos saltamos este paso), hasta que estén blandas. Añadimos entonces la gelatina a la mezcla, y movemos para que se disuelva. Vertemos el espejuelo sobre nuestro molde preparado con film, y colocamos, si queremos, láminas de fresas.


Lo metemos en el frigorífico. Al rato (depende el tiempo de lo grueso que sea el espejuelo y la temperatura de la nevera, pero unas 2h como mucho), el espejuelo se habrá vuelgo gelatinoso y ya estará listo. No lo sacamos del molde.

Relleno de queso Philadelphia: 

Ingredientes: 400 gr de queso crema (no hace falta que sea Philadelphia, ¡pero que no sea light!), 400 gr de nata para montar (o al menos con textura espesa), 50gr de azúcar y 6 gr de gelatina en hoja o polvo.

Preparación: Se pone a hervir la nata, el queso crema y el azúcar, y se mezcla hasta que la mezcla sea homogénea. Se quita del fuego, se cuela (si es necesario) y se añade la gelatina (si era en hojas, hace falta hidratarla previamente). Se mezcla hasta que se disuelva, y ya tenemos listo el relleno.

Volcamos el relleno caliente sobre el molde de la tarta en el que estaba el espejuelo ya gelatinoso (¡no antes!) y ponemos encima la cookie gigante. Si no cabe, igual es necesario recortar un poquito por los bordes. La ponemos encima y empujamos un poquito, aunque si queremos que se vea desde fuera no sumergimos del todo. Ahora ya casi está, la metéis en la nevera y hasta el día siguiente, que desmoldamos.

Notas:

1. Si no os queréis complicar con la cookie, coged la opción de la base que aparece en la receta de la página de Philadelphia, pero en este caso la tarta hay que montarla de abajo hacia arriba, y no al revés, como hacíamos en este caso. 

2. Importante sobre la gelatina: cuando decimos "retiramos del fuego y añadimos la gelatina", es porque si lo hiciésemos antes y la mezcla está aún hirviendo, nos cargamos la gelatina. Nunca hagáis hervir (ni congeléis) nada que lleve gelatina.

3. Si algo me ha enseñado Masterchef, es que con un cortapastas redondo casi todo queda mejor. Sino, mirad: ¡Todo mejora con un cortapastas redondo!


sábado, 29 de junio de 2013

Cupcakes-jardín con valla y mariquitas... ¡¡Y una súper receta de brownie!!


Mis últimos cupcakes: ¡¡de hierba!!

Ya os he hablado en otras ocasiones mi absoluto e incondicional amor a la boquilla de hierba, ¿verdad? Es la boquilla que usé para los monstruos de las galletas y para la bosque-tarta de cumpleaños

En la marca Wilton es la número 233, pero el resto de marcas también la comercializan. Yo la tengo de esta marca porque venía en el pack que me dieron cuando hice el curso Wilton de decoración de pasteles.


¡Pues eso! Que esta boquilla sirve para césped, para pelitos... ¡¡para todo!! Y tendrá siempre mi amor incondicional. 

Volviendo al tema: esta vez os traigo unos cupcakes de hierba, con base de brownie (que me parecía lo más adecuado para simular tierrita), y buttercream de toffee. Además esta vez sí era la excusa perfecta para utilizar los wrappers para cupcakes de vallitas, que ya hace casi un año que compré y aún no había estrenado. ¡Que ya me vale! Las mariquitas que veis son de fondant rojo de frambuesa, y las partes negras están hechas con rotulador alimenticio negro. 


Vamos con las recetitas de hoy:

Brownies:

Ingredientes: 5 huevos, 250gr de azúcar, 180gr de chocolate negro, 300gr de mantequilla, 150gr de harina y 150gr de frutos secos o pepitas de chocolate blanco (opcional).

Preparación: Precalentamos el horno a 180º. Mezclamos los huevos con el azúcar. Derretimos la mantequilla junto con el chocolate, añadimos a la mezcla anterior y mezclamos nuevamente. Finalmente, añadimos la harina tamizada y mezclamos. Ahora añadimos los frutos secos o pepitas de chocolate blanco, si queremos, y mezclamos por última vez. Ponemos la masa en moldes de magdalenas que hemos colocado sobre un molde múltiple (para que no se abran), y horneamos unos 30 minutos. Dejamos enfriar los brownies completamente en el molde antes de sacarlos.

*Observaciones sobre el Brownie: 1. Así como en otras preparaciones se busca dar volúmen a la masa, y consecuentemente hay que introducir los elementos de forma que se integren bien pero con cuidado para que la mezcla no se baje, en el caso del brownie, cuanto más pesado salga, mejor. ¡¡Que es un brownie!! Cuando hablamos de mezclar, es mezclar rápido. Con que no queden al final grumos de harina, es suficiente.

2. En otros bizcochos, se dice aquello de "hornear x minutos o hasta que al pinchar con un palillo éste salga seco". En este caso, y os lo digo yo que lo he probado de las dos formas, si en vez de dejarlo completamente cuajado lo sacamos cuando aún está un poco líquido por dentro, ¡¡mucho mejor!! ¡Qué digo mucho! ¡¡muchísimo mejor!! Eso sí, tampoco os paséis o comeréis harina cruda. Además, hay que tener cuidado, porque igual al pinchar si sale mojado no es que esté crudo, sino que hemos pillado alguna pepita de chocolate.


Buttercream de toffee: 

Ingredientes: 300gr de mantequilla a temperatura ambiente, 300gr de azúcar glas, 2 gotitas de aroma de toffee, colorante alimenticio verde en pasta. 

Preparación: Batir todos los ingredientes primero a velocidad baja hasta que se integren, y luego a velocidad más alta hasta que la mezcla se aclare y tenga una consistencia más parecida a la de un helado. 

Montaje y decoración: Con una manga pastelera con boquilla redonda no muy grande (o con una espátula, si no os queréis complicar) damos una capa no muy gruesa de buttercream (¡que esta buttercream es muy dulce!), que es la que hará que los pelillos del césped se agarren bien al cupcake. Después, con una manga pastelera con la boquilla de césped, hacemos la hierba. Nos pegamos al cupcake, presionamos, levantamos sin dejar de presionar y soltamos cuando hayamos cogido un poquito de altura. Repetimos el proceso hasta cubrir todo el cupcake de hierba. Finalmente, colocamos las vallitas y las mariquitas de fondant. 


Observaciones: Los Wrappers de valla de jardín para cupcakes los comercializa Wilton. Os pongo un enlace a una tienda en la que los venden, pero los venden en muchas más. 

Acabo hoy con una foto de los cupcakes en la caja, porque estos se fueron a Atocha para invitar a mis compis de trabajo por mi cumpleaños (con unos días de adelanto).